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Exposiciones

Scherezade García | Un mar de pertenencia

Fecha y lugar

Lugar: Praxis BA
Fecha de Inicio: 21 Agosto 2025
Fecha de Finalización: 09 Octubre 2025

Descripción

Deidades del agua y encarnaciones de la multiplicidad

Iemanjá (Yemanyá), deidad yoruba que reina sobre las aguas, es poderosa, protectora y maternal. A su alrededor orbitan otras entidades del mar de la diáspora africana: algunas son manifestaciones suyas y otras versiones sincréticas. Entre ellas Mami Wata, La Sirène, Ayida Weddo o la Virgen de la Regla (Santa Bárbara) —esta última con raíces hispano- norafricanas, también ligada al mar. Así, Iemanjá ha sido reinterpretada, revivida y venerada una y otra vez, perteneciendo a diversas culturas que hoy se entrelazan gracias a siglos de travesías marítimas.

Tal vez por eso, las figuras de Scherezade García evocan de inmediato a Iemanjá. Numerosos escritores han visto en el mar un archivo histórico, un resguardo de la memoria. Si el agua guarda la historia, entonces los seres de García custodian las llaves de los archivos de la humanidad. Habitualmente inmersos en escenarios marítimos, encarnan narrativas de mestizaje que han resistido el paso del tiempo: nacidas de —y a pesar de— las exploraciones coloniales, la esclavitud, los abusos imperiales, la inestabilidad política y, en épocas más recientes, la peligrosa búsqueda de horizontes económicos. Son cuerpos criollizados modelados por culturas, religiones y cosmologías de todos los continentes, aunque sobre todo por los pueblos que atravesaron el Atlántico, el Caribe y el Mediterráneo. En su serie Super Tropics (2016), García alude directamente a Iemanjá, aunque la imagina en el exilio.

Quizás sean sus tonos de piel traslúcidos, oscuros y dorados como canela los que vuelven a estos seres tan etéreos. Sus matices monocromáticos contrastan con las pinceladas gestuales y vibrantes que los rodean. Llevan fastuosas joyas doradas y cuellos de encaje elaborados que les otorgan una majestuosidad imponente. En ellos se revela una contradicción: la calma serena de sus semblantes divinos frente al incesante movimiento del agua, del encaje y de la flora que los envuelve. Sin importar la furia del mar, lo cruzan con apacible dignidad. Rosarios y posturas sacras refuerzan su halo celestial. Sus miradas nos interpelan, se cruzan entre sí o se pierden en tierras distantes. Siempre en reposo, están presentes, son videntes: encarnan el pasado, comprenden el presente y vislumbran el porvenir.

En la obra de García todo es fluido, múltiple, abierto a diversas lecturas. Sus seres podrían ser ángeles renacidos. Ella recuerda haber escuchado de niña “Angelitos Negros” de Toña La Negra, y preguntarse por qué la iconografía religiosa negra era entonces tan escasa. Como respuesta a esa ausencia —y a la historia imperialista—, García dice sobre su obra: “Es iconografía católica con guerreros y ángeles criollos. Una forma de colonizar al colonizador, apropiándose, transformando y generando nuevos íconos”.

Estos ángeles de aire “iemanyesco” no son solo santos: son ancestros, son familia. García los llama “retratos colectivos”, pues se inspiran en fotografías de tías abuelas, hijas, sobrinas y otras mujeres de su entorno. Encarnan generaciones, nacionalidades y etnias entrelazadas en su linaje. Sus retratos son portales que develan historias personales y colectivas, pero también espejos que invitan a la introspección individual y social.

La tensión atraviesa toda su obra. Flotadores y tiburones de plástico pueden sugerir tanto peligro como ocio. García alude a quienes arriesgan la vida en mares inhóspitos buscando un futuro mejor, al mismo tiempo que desmonta las narrativas idílicas del paraíso. Flotadores de colores brillantes, peinados rizados o trenzados con aire regio, encajes, plumas, cintas, sombreros, flores tropicales y olas enmarcan a las figuras, haciéndolas protagonistas. En Apuntes de las Américas, ese enmarcado se vuelve literal mediante voluptuosos collages dorados, exuberantes. Estos marcos —con brotes de flora salvaje— recuerdan la opulencia del barroco, siempre presente en la estética de García, y funcionan como una canonización pictórica de figuras que condensan relatos complejos.

Nada en la obra de García está quieto: el mar nunca lo está, y las historias humanas tampoco. El movimiento surge de trazos repetidos, impresiones recurrentes, collages y superposiciones. A veces las olas se asemejan a la escritura, evocando las Notas sobre América (1842) de Dickens y a la vez a los debates contemporáneos sobre migración y pertenencia en las Américas.

En un presente donde las tensiones migratorias en Norteamérica agudizan climas políticos ya crispados, la obra de García recuerda la belleza y la complejidad de lo humano. Con el título certero de Un mar de pertenencia, este conjunto de obras en torno a la identidad, el mestizaje y la pluralidad se amplía en su exploración. Su propuesta desafía, con sutileza, los relatos homogéneos y excluyentes. Como Iemanjá, que ha perdurado en diversas culturas durante siglos, su obra es testimonio de esta supervivencia. Porque a través de la subversión, los pueblos resisten, y en medio del caos, tal vez incluso descubran belleza.

Tandazani Dhlakama
Agosto, 2025

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Más Información

Scherezade García es una artista cuya obra explora a menudo alegorías de la historia, la migración, la memoria colectiva y ancestral, la colonización cultural y la política. Es cofundadora del Proyecto GRÁFICA de la República Dominicana y tiene un AAS por la Escuela de Diseño de Altos de Chavón, un BFA por la Parsons School of Design | The New School y un MFA por el City College de Nueva York, CUNY. García ha participado en exposiciones individuales y dobles en el Museo de Arte de las Américas, la Galería de Arte Clifford de la Universidad Colgate, el Teatro Miller de la Universidad de Columbia, la Galería de Arte del Lehman College, la Galería Crossroads de la Universidad de Notre Dame y el Museo de Arte de Santo Domingo, entre otros. Ha participado en la Bienal de La Habana, la Bienal Internacional de Pintura de Haute de Cagnes, la IV Bienal del Caribe, Trienal Poli/Gráfica de San Juan, Bienal Latinoamericana, Bienal BRIC, Bienal Autónoma de Venecia y ferias internacionales. Su obra forma parte de las colecciones permanentes del Smithsonian American Art Museum, el Museo de Arte de las Américas, El Museo del Barrio, The Housatonic Museum of Art, El Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, entre otros. García ha recibido la Joan Mitchell Foundation Painters & Sculptors Grant (2015) y el Colene Brown Art Prize (2020). Una monografía editada sobre su obra Scherezade García: From This Side of the Atlantic, fue publicada en 2020 por el Museo de Arte de las Américas. Es miembro del Consejo Asesor de Artistas de Arts Connection y No Longer Empty. Forma parte de la Junta Directiva de la College Art Association (2020-2024).

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Artistas participantes