Elena Nieves

Susurros y resplandores

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Susurros y resplandores


Artista Exhibido:

Elena Nieves

Susurros y resplandores en las serenas y líricas obras de Elena Nieves (Buenos Aires, 1967), transitadas por la espontaneidad del gesto y la reflexión del pensamiento. Sus pinturas afloran como atmósferas ilusorias, en las que se establecen conexiones entre índices de cierta realidad y formas que completan una cartografía a terminar de imaginar.

Los dibujos de acrílico negro sobre la tela blanca suman contrastes y complementos, viajan entre la figuración y la abstracción, entre lo natural y lo sobrenatural. La tensión entre lo inmediato y lo remoto, lo perceptible y lo invisible, crea un escenario en el que, lejos del testimonio, el dibujo cobra alas y vuela hasta alturas insondables. Las imágenes de significado impreciso bucean en el vínculo entre positivo-negativo y ofrecen al observador la posibilidad de proyectar con su imaginación parajes ilimitados.
 
Antes que antagónicas, la oscuridad y la luminosidad definen un territorio en el que la fragilidad de un tono resulta en la fortaleza del otro. “Me gusta la contraposición entre fondo y forma. Trabajo el blanco como forma”, dice Elena Nieves. El lugar que tiene el color blanco en sus obras no surge por descarte sino por decisión de la artista. Así, mientras el color blanco explora el espacio, el negro surca la tela con trazos de intensidades disímiles.

La naturaleza parece asomar y esconderse, irrumpir e interrumpirse con un manto blanco de serenidad. Por momentos las líneas corren livianas y urgentes, anotando múltiples detalles de un paisaje sugerido que precede al encantamiento del intervalo. Hay instantes en que los perfiles se espesan hasta convertirse en surcos, registrando pinceladas de un bosque austero que subraya la presencia del silencio. La artista pareciera articular un relato intimista, con alusiones a la botánica –troncos, ramas, hojas– y a las particulares del suelo –cumbres, ondulaciones–. Pero, las sugerentes imágenes de Elena Nieves no ofrecen certezas. Acaso no desean revelar nada. ¿Sus preocupaciones giran alrededor de los problemas de la pintura? ¿Las piezas debaten acerca de las transformaciones temporales y espaciales?

Tras su primera muestra en 1996 y algunos años de frecuentar el color, Elena Nieves comenzó a trabajar con el negro y el blanco, luces y sombras, con fragmentos, transparencias y superposiciones de materiales y formas. Minuciosa y metódica, la artista improvisa y repite. En algunas instancias la artista proyecta sobre la tela sus bocetos, pero mayormente trabaja directamente a mano alzada incorporando estremecimientos y sentimientos a sus creaciones. Elena Nieves fusiona lo que ve y lo que sueña en un encuentro donde la belleza de la línea se cruza con el misterio de la creación.

Victoria Verlichak