Nace en La Paz, Bolivia, 1935
Estudia música al mismo tiempo que dibujo y pintura. Da su primer concierto a los quince años y su primera exposición se realiza en la galería Strohkoffer de Viena (1953). A los veintidós años llega a Buenos Aires, donde se decide por la plástica. Desde 1964 reside en París y ha presentado muestras de su obra en los cinco continentes. En 1979 fue designada por la UNICEF para realizar el afiche del Año Internacional del Niño.
Sus pinturas ofrecen una ternura excepcional y un dominio absoluto del color. Los personajes son niños tristes y expectantes partícipes de un cándido juego sin futuro, en un plano enriquecido por líneas curvas. Su tema es la infancia, que bajo un figurativismo onírico nos enseña la tragedia, el sufrimiento del espíritu boliviano. Los niños de Rodo Boulanger hacen lo que los niños hacen: juegan con animales, manejan bicicleta, miran por las ventanas. Sueñan el sueño de la artista.