Más Obras en papel de arte latinoamericano
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2009/05/22 - ArteBa 2009 por Victoria Verlichak - Revista Noticias
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2009/05/22 - El oficio de pintar por Máximo Jacoby Diario Critica
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2008/ 05/1 - Dani Dan
Sábado 10.05.2008 El sitio cultural de LA NACION Arte | Muestras
Mirar sin prejuicios
En Praxis y Del Infinito, artistas menores de 40 revelan maneras similares de ver el mundo
Por Julio Sánchez
Para LA NACION - Buenos Aires, 2008
La distancia cultural que media entre la generación de veinte y treinta años y los mayores a veces suele exagerarse. Tampoco se puede negar que la revolución tecnológica, el acceso a la información en la Web y la proliferación de ofertas culturales influyen en la forma de enfrentarse al mundo y, sobre todo, de representarlo.
Dos ejemplos pueden dar la pauta de esto, una muestra colectiva y otra individual de artistas que, a pesar de sus pocos años, ya acreditan una imagen madura. En la galería Del Infinito se presentan cinco "jóvenes" menores de 40 y mayores de 35. La más experimentada (nacida en 1969) es la rosarina Alejandra Tavolini. Ella encierra tiernos peluches de corderitos, terneritos y tiburoncitos en cajas vidriadas llenas de líquido transparente.
El aficionado a las últimas tendencias reconoce el guiño a la obra del británico Damien Hirst, autor de La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo (1998), el famoso tiburón flotando en formol. El concepto de esta obra tiene que ver con aquel pensamiento del filósofo griego Epicuro: "La muerte no es nada para nosotros; cuando se presenta, nosotros ya no somos", o el de Jorge Luis Borges, que se consideraba el primer inmortal porque todavía no había muerto. Tavolini cambia la escala de los animales de Hirst y transforma el cadáver en juguete; por lo tanto, el discurso filosófico deviene artístico.
Las enormes telas de Lucía Spotorno (n. 1974) siguen contornos florales y vegetales, no de la naturaleza sino del estampado, como aquellos falsos wallpapers desgarrados de Kenneth Kemble o, más recientemente, algunas obras de Carolina Antoniadis. Ni Tavolini ni Spotorno miran la naturaleza en directo; solo cuando está mediatizada por el arte.
Desde Bariloche llega Viviana Blanco (n. 1975) y trae consigo una leyenda rural, la del cuero devorador de animales, una especie sin patas ni cabeza, pariente o quizás antecedente de Nahuelito, el monstruo que habita -según se dice- en el lago Nahuel Huapi. Los dibujos y cerámicas de la artista recrean este "cuero" que en términos arquetípicos no es más que una maligna "boca devoradora", pintada mil veces en la Edad Media como el Leviatán que tragaba las almas de los condenados. El perro-tucán y el pollo decapitado completan el moderno bestiario creado por Blanco.
Cierran el quinteto de esta muestra dos historietistas e ilustradores porteños nacidos en 1975, Caro Chinaski y Ezequiel García. La primera, con pinturas de chicas modernas de ojos saltones (muy anime japonés) en diversas situaciones. García publicó el año pasado Llegar a los 30 , una novela gráfica de corte existencialista, psicologista y autobiográfico, donde narra la crisis que le provocó cambiar de década. En esta ocasión presenta dos pinturas de pequeño formato, La proximidad del fin y Súper dios héroe , acompañadas de un dibujo sobre pared.
La primera pintura es de tono apocalíptico, con personajes alterados por nubarrones multicolores, rayos y centellas; el Súper-dios-héroe que parece sobrevolar por encima del caos tiene ojos por todo el cuerpo: en cada una de sus tres botas, en su cintura, en el nimbo estrellado, en su camiseta, y la cara toda es un único ojo. La imagen es un curioso caso de polioftalmia (muchos ojos), atributo de dioses como el egipcio Osiris, el griego Argos o su equivalente hindú, la diosa Mahamayuri (gran pavo real) o el tibetano Dorjey Drolö. Si bien el conjunto de jóvenes artistas está presentado sin texto curatorial ni título que los englobe, hay una clara familiaridad con el lenguaje de la historieta y el mural callejero, algunas referencias al imaginario infantil y una actitud de distensión cuando se aborda la tela.
En la galería Praxis expone un ultrajoven de 21 años con ya varios antecedentes de muestras individuales y colectivas dentro y fuera de la Argentina. Se trata de Dani Dan, nacido en Buenos Aires en 1987, de formación ecléctica y mayormente autodidacta. Dani Dan pinta desaforadamente todo lo que encuentra: la calle, las vidrieras de las galerías de arte donde expuso, basureros urbanos, remeras y carteras. Si se "googlea" su nombre, se comprueba que este artista domina a la perfección toda la artillería pesada de Internet: tiene página web, blogspot , flickr y cuanto instrumento haya para difundir su obra por la Red. Las innumerables fotos de sus viajes colgadas en Internet dejan adivinar sus fuentes de inspiración y, sobre todo, entender que tiene una fortísima educación visual; en otras palabras, sabe ver.
Leyendo sus comentarios en la Red se puede sospechar que fue un niño índigo, es decir que pertenece a una generación de seres humanos nacidos con un nivel de conciencia más evolucionada, que se delatan precisamente por el color índigo de su campo energético.
No es raro entonces que su muestra se llame Complicidad Cósmica . Su imagen es abigarrada y un claro ejemplo de lo que técnicamente se denomina "horror al vacío". No hay un instante de sosiego. Una de sus pinturas, MET , alude al Museo Metropolitano de Nueva York, que alberga la mayor colección de arte de todas las culturas del orbe.
Las obras de Dani Dan hacen un recorrido por el sudeste asiático, Egipto, Japón, países nórdicos y centroamericanos. Con una mirada fresca y desprejuiciada, el artista observa atentamente el arte no occidental con la misma pasión que los murales callejeros y los grafitis.
Tanto Dani Dan como los cinco artistas de la galería Del Infinito no tienen los condicionamientos que muchas veces se imponen desde lugares de prestigio, como becas o talleres de maestros. Lejos de ser una carencia, esto les permite expresarse con más libertad y sin la presión de las corrientes hegemónicas.
FICHA
Blanco, Chinaski, García, Spotorno y Tavolinien Del Infinito Arte(Av. Quintana 325). Dani Dan en Praxis(Arenales 1311).
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2007/11/21 - Exitosa convocatoria de la feria de arte "Pinta" en Nueva York
Se vendieron cinco millones de dólares en obras y hubo más de siete mil visitantes.
Por: Ana María Battistozzi
Al concluir anoche su primera salida a la escena neoyorquina, la feria de arte contemporáneo latinoamericano Pinta computaba ventas por cinco millones de dólares y más de siete mil visitantes. Nada despreciable para una primera vez. No pareciera mera coincidencia la relación entre estos números, la media docena muestras dedicadas al arte latinoamericano moderno y contemporáneo que se encuentran en exhibición en estos días en la ciudad, el hecho de que las subastas de arte latinoamericano en Sotheby's y Christie's tengan lugar en Manhattan esta semana y el artículo de Holland Cotter que apareció el lunes en The New York Times ponderando la feria, el diseño de montaje y la calidad de las obras presentadas.
Si el plan de los organizadores fue desplegar lo mejor de su artillería para sacar provecho de estas circunstancias, no cabe duda que tuvo efecto. El destacado grupo de directores de museos y coleccionistas que suelen arribar con ánimo comprador a la ciudad en estas fechas, pasó por la feria y esto se hizo sentir en el balance de las galerías que hicieron el esfuerzo de venir. Todas vuelven con una razonable lista de de obras vendidas. Desde la primera venta de las fotos de Marta Minujín que compró Eduardo Costantini para el Malba, a las fotografías de Anne Marie Henrich y Anatole Saderman que vendió Vasari, también en el día de la apertura, la chapa de Ary Brizzi y el relieve de Raúl Lozza que salieron entre el sábado y el domingo del stand de Gianni Campochiario y las fotos de Andrea Juan que Praxis vendió al Museo del Barrio, todos a su turno fueron reemplazando las obras presentadas el primer día y ese no es un dato menor.
Vendieron las galerías argentinas, las brasileñas, venezolanas y las que tienen base en Nueva York que pudieron multiplicar su acción en varias direcciones por la proximidad. Cecilia de Torres, por caso exhibió en su stand unas espléndidas obras de Gego y de Polesello, mientras negociaba con el Museo de Houston la venta de una extraña pintura monocroma de José Gurvich y en su galería de Green Street ofrece una refinada selección de esculturas de León Ferrari.
Nada es casual. Hoy abre en el MOMA, la que podría ser considerada una de las exhibiciones más abarcativas de arte latinoamericano que ha mostrado la institución en los últimos años. Curada por el investigador venezolano Luis Enrique Pérez Oramas, a cargo del Fondo par el Arte Latinoamericano que creó la coleccionista Estrellita Brodsky, "New perspectives in Latin American Art 193O-2006", reúne cerca de doscientos trabajos de artistas latinoamericanos que fueron adquiridos por el museo en los últimos diez años, entre ellos un importante grupo de argentinos.
El conjunto ofrece una visión totalmente distinta de la que Nueva York ha tenido hasta ahora sobre el arte latinoamericano. Un dato fundamental es que prácticamente no hay artistas mexicanos, hasta hace un par de años una presencia casi excluyente. En cambio los venezolanos, brasileños y argentinos geométricos y conceptuales tienen importante protagonismo. Es muy impactante ingresar a uno de los pisos del nuevo MOMA y encontrarse con obras de León Ferrari, Víctor Grippo y Eduardo Stupía. Para quienes hemos frecuentado en la última década este museo, este tipo de encuentros con el arte argentino y brasileño eran imposibles. Pinta se benefició en estos días de lo que se esperaba de esta muestra pero fundamentalmente de la recepción que tuvo "The Geometry of Hope", la exhibición de la colección Cisneros en la Grey Gallery de la Universidad de Nueva york. En su comentario del lunes en The New York Times, Cotter se lamentaba de lo poco que esta ciudad conoce sobre este capítulo del arte de su continente.
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2007/07/29 - En busca de la identidad
El diseño juega con sus propios límites, mientras sigue conquistando espacios: la muestra de galería Praxis pasará la posta al Mamba.
Recuerda a La Danza, de Matisse, la ronda de muñecos de cuero by Vacavaliente que se exhibe en la vidriera de Arenales 1311. Otro más grande, articulado y bautizado Dramatique por el equipo que dirige el diseñador Pedro Reissig, bien podría asumir la pose de los Desnudos azules del famoso pintor francés.
No es cualquier vidriera: pertenece a la galería Praxis, donde se montó la primera muestra de una serie que tendrá como protagonista al diseño. Y confirma hasta qué punto esta disciplina, cada vez más difundida en todo el mundo, continúa conquistando espacios en nuestro país.
Basta con decir que una cocina, un lavarropas y una incubadora se presentarán a partir del jueves próximo en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba), como parte de una amplia exposición de diseño industrial. "Esto no es arte; es diseño", aclara su curador, Ricardo Blanco, un experto en jugar con el límite que separa a ambos universos. En abril último curó una exposición de sillas -El diseño revisitado, en la Fundación Klemm-, donde la diferencia era todavía menos clara. Aún más ambigua fue la que montó en 2005, también en Klemm: allí las sillas remitían a obras de arte, como La Fuente, de Duchamp, o la Cabeza de toro, de Picasso.
"En esos casos apliqué al diseño las metodologías que a veces usa el arte [como la revisitación y la cita]. Eso es lo que lo hace acercarse, pero en realidad es un juego de tomar los condicionantes, la manera. Lo cual lo hace mucho más divertido", sostiene el fundador y ex director de la carrera de Diseño Industrial de la UBA, premio Konex de Platino 2002.
"La función utilitaria de una creación sostiene la barrera que separa al diseño del arte", opina Blanco. Una barrera que siempre existe, coincide Arturo Grimaldi: "El diseño y el arte no son lo mismo. Los curadores y los museos tienen la responsabilidad de dejar en claro cuál es ese límite", opina el responsable de diseño del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
Impulsados por Grimaldi, los productos de 12 diseñadores argentinos coparon las vidrieras de las tiendas del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), entre febrero y abril últimos, bajo el título Destination: Buenos Aires . Algunos de ellos, como los animalitos que presentó Vacavaliente, se convirtieron en oro: hoy sus creadores siguen vinculados con uno de los museos más importantes del mundo.
Son varios los diseñadores que juegan en primera. Como Miki Friedenbach y Fernando Poggio, integrantes de la muestra de Praxis y próximos a partir para Japón. En octubre, sus creaciones representarán a la Argentina en la feria 100% Design Tokio, junto a las de otros tres aregentinos seleccionados por la Fundación Exportar y el Centro Metropolitano de Diseño.
Crisis = oportunidad
"La última crisis económica en nuestro país aceleró un resurgimiento en varias expresiones del arte y del diseño", dice Grimaldi en el prólogo de Diseño Argentino, libro editado por Papers. "Tendrán que pasar varios años más para terminar de consolidar este nuevo proceso -agrega- y el tiempo dirá si este nuevo diseñador fue capaz de crear identidad."
Es la identidad nacional, justamente, lo que busca rescatar Gastón Girod. En plena crisis de 2001 fundó junto al arquitecto Roberto Busnelli la empresa Team Fierro , que impulsó el diseño argentino en el exterior. La serie de muestras que curará ahora en Praxis -galería que a 30 años de su fundación quiere retornar a sus orígenes, cuando era un centro de arte y diseño- buscará conciliar materiales tradicionales y perspectivas contemporáneas.
La materia prima será un material muy local: el cuero.
Los diseños que pueden verse hasta el miércoles van desde lo más artesanal, como un par de bancos forrados por el artista Enrique Salvatierra, hasta los que apelan a la tecnología moderna, algo visible en el láser usado por Pablo Petruchansky para diseñar tramas sobre alfombras. El cuero reconstituido que produce Javier Martínez Mingo - producto ecológico utilizado por varios diseñadores, incluido Girod-, o el troquelado de eslabones ideado por Miki Friedenbach, merecen una mirada de atención.
Friedenbach participará también, junto a más de 50 colegas, en la muestra del Mamba. Será un balance del diseño industrial e incluirá trabajos producidos entre 2000 y 2005, muchos de los cuales pasarán a formar parte de la colección permanente del museo.
Gracias a exposiciones similares, el Mamba acumuló en la última década unas 500 piezas fabricadas desde los años ´40, que esperan ver la luz cuando se termine la demoradísima ampliación de la sede del museo en San Telmo. El diseño tendrá allí su propia sala: uno de los pocos espacios que le restan por conquistar.
(En Praxis, Arenales 1311, hasta el miércoles próximo. Y en el Mamba, Corrientes 172 2° piso, desde el jueves próximo hasta el 26 de agosto.)
Por Celina Chatruc De la Redacción de LA NACION
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2007/07/11 - Tradición y Modernidad - La Nación- Suplemento de Arquitectura
Tradición y Modernidad
La primera edición de la exposición Diseño contemporáneo Argentino de Praxis Arte Internacional se llama Materiales tradicionales-Visiones contemporáneas, y el título lo dice todo. Con curaduría del arquitecto Gastón Girod, la muestra analiza las formas en las que un material tradicional, el cuero (seleccionado por sus vínculos con la identidad argentina), se puede llevar a límites extremos en el diseño con el objetivo de "mostrar su versatilidad y posibilidades de uso". Se inauguró el 29 de junio y permanecerá abierta hasta el 25 de julio, de lunes a viernes, de 10.30 a 20, y los sábados, de 10.30 a 14, con entrada libre en Praxis, Arenales 1311.
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2006/09/03 - Disfrute de Masoch-Albino Dieguez Videla- La Prensa
Carlos Masoch es un pintor que exposición tras exposición demuestra una total coherencia entre temática y discurso estético. Va por el riesgoso camino del surrealismo temático, en el rumbo inaugurado de Paul Delvaux -descendiente sentimental del Aduanero Rousseau- de quien tiene la inclinación por unos climas de acechanza y suspenso logrados con los tonos bajos.
Los temas parecen infinitos en los pequeños soportes de Masoch, porque son los elegidos y propuestos por él, más los que surgen gracias a un mágico entrevero de imágenes en la mente del contemplador.
En este momento, son contados con los dedos de una mano los artistas que como Carlos Masoch pueden conmocionar con el metodología tradicional de la pintura.
En Praxis, Arenales 1311, hasta el 27 de septiembre, de lunes a viernes 10.30 a 20, sábado de 10.30 a 14. |
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2006/07/28 - Augusto Zanela- Laura Feinsilber-Ambito Financiero
Zanela menciona que un concepto recurrente en su obra es la anamorfosis, vocablo de origen griego que significa transformación. De acuerdo al diccionario: «pintura o dibujo que ofrece a la vista una imagen deforme y confusa, o regular y acabada, según desde donde se la mire». Un ejemplo clásico de la Historia del Arte es «Los Embajadores» de Hans Holbein, el Joven, (1497/1543). Los personajes, Jean de Dinteville y el obispo Georges de Selve, ambos diplomáticos franceses, apoyan sus brazos sobre una estantería en la que hay, entre otras cosas, instrumentos astronómicos y objetos científicos. Parados sobre un piso de mosaicos, de éste surge un objeto que lo cruza oblicuamente y que parece levitar y en el que se ve un cráneo estirado, como en un espejo deformante.
El mensaje oculto de este famoso cuadro que se encuentra en la National Gallery de Londres, es que nada, ni la ciencia ni la religión pueden contra la muerte. Hay otros ejemplos como el grabado de Goya en el que un personaje observa una sombra proyectada en el piso, la inscripción dice: «Por más que la busques no la encontrarás...», y también las famosas «Meninas» velazquianas. Como estos ejemplos, las fotografías de Zanela exigen un ejercicio de percepción sostenida, el contemplador queda intrigado, siente que hay algo distinto a lo que percibe, surge el sentimiento de la presencia de lo ambiguo y trata de adivinar dónde se encuentra lo diferente.
El frecuentador de exposiciones quizás se dé cuenta de que están tomadas en la terraza de la Fundación-Proa, el Palais de Glace, el Centro Cultural-Borges. Las imágenes nítidas, impecables, con elementos nada románticos: una aspiradora, un cable en el aire que forma un cuadrado, un damero sobre un piso de madera. Zanela dibuja, construye en el espacio, y ese ejercicio de percepción sostenida mencionado es el que reclama el autor ya que considera «la percepción visual como estadio inicial de un acto reflexivo», acto que se ha perdido en medio de una explosión de imágenes que no da tregua. Cierra el 30 de julio. |
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2006/07/28 - Augusto Zanela: Óptica de precisión en sus fotografías - Rodrigo Alonso - Arte al Día
Desde hace varios años, la obra de Augusto Zanela explora la construcción de imágenes que se cuelan en los intersticios de la realidad. Recurriendo al método de la anamorfosis -que data de la pintura renacentista pero que fue utilizado con mayor frecuencia por los artistas manieristas- Zanela pone a prueba la percepción y su rol en la edificación del universo visual, para interrogarnos sobre la naturaleza de nuestra visión, de los medios que la posibilitan y de su mediación en la conformación de aquello que llamamos realidad.
La anamorfosis es un procedimiento de representación que produce una distorsión calculada sobre el objeto representado, determinando que su percepción sólo sea posible desde un punto de vista preestablecido. Fuera de ese punto, la figura es irreconocible. Pero cuando el lugar de visión coincide con ese punto, la figura se reconstruye reclamando su presencia en el espacio de la representación.
Ese juego misterioso, que en la pintura quedaba librado a la perspicacia del espectador, aquí está resuelto de entrada mediante el posicionamiento de la cámara en el punto preciso donde aparece la figura. De esta forma, si el espectador de la pintura manierista descubría un objeto oculto en el contexto de una representación realista, el espectador de las fotografías de Zanela, anclado en la figura des-ocultada, debe más bien intuir la realidad que la circunda, que aparece extrañada.
Invirtiendo el juego anamórfico, el artista escenifica de alguna manera un triunfo de la imagen sobre la realidad, triunfo que se funda en la relación mediatizada que tenemos con ésta.
En un recuento de fotografías que van del año 1997 al 2004, la muestra recorre diferentes instancias de esta contienda entre realidad, representación y percepción. La referencia a la realidad es un núcleo significativo en un doble sentido: en primer lugar, porque las fotografías son el resultado del registro de una instalación que el artista realiza previamente en un espacio físico, y que siempre aparece como contexto de la anamorfosis; en segundo término, porque el artista recurre voluntariamente a un medio –la fotografía- responsable durante años de la construcción del espacio objetivo que se dio en llamar realidad.
A través de su obra, Zanela apunta tanto al cuestionamiento de esa realidad como al de su representación. Y en su análisis, la intermediación de la tecnología es fundamental. No se trata simplemente de encontrar una multiplicidad de miradas allí donde la ciencia intentó postular una realidad única. Se trata, asimismo, de investigar las mediaciones en nuestro camino hacia la construcción del mundo sensible.
En otra pieza presente en la muestra -que parte de un homenaje a Marcel Duchamp- este hecho queda nuevamente plasmado. Aquí Zanela recurre al feedback, un procedimiento de retroalimentación de imágenes que genera una especie de infinito visual, allí donde sólo hay un objeto en movimiento –una rueda que gira sobre un banco, como en la Rueda de bicicleta del artista francés. La mise-en-abyme del objeto representado vuelve a llamar la atención sobre la articulación de realidad y representación, aludiendo a la idea de diferentes niveles de realidad coexistentes, como postula el pensamiento oriental.
Que la realidad no es única ya nos lo enseñan los medios de comunicación: así lo señala insistentemente Gianni Vattimo. Pero Zanela va más allá de esa mera constatación. Su obra elabora una poética alrededor de ese hecho, insinúa que hay un mundo de formas que pueden pasar inadvertidas a nuestros ojos, y que la realidad es todavía un universo por explorar.
Hasta el 26 de julio en Galería Praxis, Arenales 1311.
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2006/07/24 - El influjo de Duchamp no cesa en las Artes - Ana M. Quijano - Ambito Financiero
En el año 1913 Marcel Duchamp realizó, su primer ready made, y al elevar un vulgar objeto de la vida cotidiana a la categoría de obra de arte, sembró dudas eternas sobre el criterio de lo que se considera de orden artístico. Desde entonces, los artistas han bebido de la fuente inagotable de Duchamp y jugando con el carácter inescrutable y desconcertante de las cosas.
La muestra de Augusto Zanela que exhibe la galería Praxis de la calle Arenales, ostenta el mismo afán provocativo del autor de los ready made, y obliga al espectador a mirar desde un punto de vista critico el aspecto de las obras, a cotejarlas con la realidad, a cuestionar su sentido o sinsentido y, de este modo, a formar parte del proceso creativo.
Zanela abre la exhibición con un bellísimo homenaje a Duchamp. Presenta la rueda de bicicleta en movimiento y toma la imagen con dos cámaras, una la proyecta sobre la obra y la otra sobre un muro, creando un vertiginoso caleidoscopio de reflejos que envuelve al espectador. En el resto de las salas muestra su trabajo de los últimos diez años, sus fotografías sobre el fenómeno óptico de la anamorfosis (que hace que las imágenes de las cosas se vean deformadas y, para ser vistas correctamente, demanden una perspectiva especial).
Si bien la explicación de la serie se torna compleja, las imágenes resultan reveladoras, la complejidad es resultado del modo en que el artista utiliza efectos ópticos, elementos de la arquitectura y citas a la historia del arte moderno. Se trata de una muestra donde el arte reflexiona sobre el arte, y donde la erudición, tanto la del artista como la del espectador, es un lujo extra, que posibilita filiar obras (desde Malevich a Jeff Koons) y abre camino al placer intelectual.
"El arte no es lo que se ve, se encuentra en los vacíos que abre", decía Duchamp y Zanela comparte ese carácter enigmático.
Por: Ana Martínez Quijano
Ambito Financiero, Buenos Aires, lunes 24 de julio de 2006. |
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2006/07/23 - Augusto Zanela-Diana Fernandez Irusta- Revista La Nación
El artista presenta una selección de obras que reúne imágenes electrónicas, videos y fotografías. Zanela, que recibió el Gran Premio de Honor en el Salón Nacional de Artes Visuales 2004, concibió una obra que, al decir del critico Gonzalo Aguilar, “tiene la virtud de ser en un principio entretenida y, a medida que avanza su juego, una de las ultimas versiones de nuestra paranoia. |
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2006/06/27 - Teoría y Praxis - Diario Página 12
El viernes 30, a las 19, se inaugura una muestra de fotografías y videoinstalaciones de Augusto Zanella en la galería Praxis (de Arenales 1311). La exposición abarca el período 1997-2004 e incluye algunas obras inéditas junto con otras recientes del campo del video y la imagen electrónica. Estas obras le valieron reconocimientos tales como el Gran Premio de Honor en el Salón Nacional de 2004 –Nuevos medios e instalaciones–. Según el crítico y teórico español José Jiménez, se trata de una obra “que se articula como un juego de espejos, como una inquisición sobre los desplazamientos de la mirada. Pero también como un juego interactivo con el espectador, sin cuya intervención activa la obra se diluye. Por otra parte, en la sede que la misma galería tiene en la calle Arroyo al 800 se inagura, el mismo día y a la misma hora, una muestra de los artistas mendocinos Laura Valdivieso y Miguel Gandolfo. Las exposiciones siguen hasta el 26 de julio.
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2006/06/26 - Augusto Zanela-Ana M. Quijano-Ambito Financiero
La galería praxis inaugura el viernes una muestra imperdible de Augusto Zanela, compuesta por fotografía, video e instalación. El artista es heredero de la fascinación por el sortilegio que inspiro al venezolano Jesús Soto. Claro, es un heredero del siglo XIX, que utiliza como un mago las nuevas tecnologías.
Ana Martínez Quijano.
Ámbito Financiero, Buenos Aires, lunes 26 de junio de 2006. |
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