PRAXIS CASA EDITORA

Praxis es una prestigiosa casa editora de serigrafías, grabados y otros trabajos de arte múltiple. Nuestra misión es la promoción y la exposición de la obra de un selecto grupo de artistas latinoamericanos, integrado por diversos autores, emergentes o consagrados, que desde la década del sesenta hasta la actualidad han dejado su impronta personal en una cultura regional.
Los trabajos presentados en este sitio web y en la galería Praxis de Nueva York han sido impresos en los talleres de Praxis Casa Editora en Buenos Aires, Argentina.
Desde su fundación, Praxis ha colaborado con la difusión de la obra de más de cuatrocientos artistas.

COLECCIÓN PRAXIS

Praxis Casa Editora posee una exclusiva colección de serigrafías originales, integrada por las obras más destacadas de un amplio colectivo de artistas latinoamericanos.
En la actualidad, nuestra Casa Editora cuenta con más de mil obras de edición limitada, firmadas y enumeradas, de cientos de artistas, reconocidos o emergentes. Una cadena internacional de galerías de arte, con sedes en Argentina y Estados Unidos, nos posibilita descubrir los artistas más interesantes, acercándoles a los coleccionistas y aficionados una variada e interesante selección de obras.

La serigrafía, al igual que el grabado, es una obra original conocida como “arte múltiple”. Concebida por el artista, supervisada por el técnico del atelier y avalada por la Casa Editora. Cada una de estas obras es firmada y numerada por el autor, dándole así un valor especial e irrepetible. Cabe destacar la diferencia gráfica existente entre un grabado original y una mera reproducción fotográfica. Esta última, por su naturaleza, puede ser impresa un número infinito de veces pues carece de un valor intrínseco que la convierta en una pieza única. El impacto que pudiera producir, no podría equipararse jamás con el que suscita un grabado original, concebido y ejecutado por el propio artista en vida.

De esta manera, en cada serigrafía, el artista se compromete con la obra, ya sea con sus propias manos o supervisando al maestro grabador in situ. Esta técnica fue inventada en China hace dos mil años, reapareciendo en Europa durante la Belle Époque. La mayoría de los nombres más destacados de la pintura occidental de las últimas décadas han realizado obras serigráficas; tal es el caso de Salvador Dalí, Pablo Picasso, Joan Miró, Andy Warhol y Roy Lichtenstein, entre otros.

COLECCIÓN

CASA EDITORA

FAQS

Una serigrafía es una obra de arte original realizada por artistas de primer nivel. Al igual que el grabado (litografía, xilografía, aguafuerte, etc.), es un tipo de arte múltiple que está concebido por el propio artista en vida, supervisado por el técnico especialista del atelier de serigrafía y avalado por la Casa Editora.

La serigrafía es una técnica que fue inventada en China durante el primer milenio de la historia de la humanidad. Con la intención de hacer repetidas impresiones, los habitantes de esas tierras tejían mallas con cabellos humanos. También decoraban las telas y los interiores de templos mediante la utilización de unas planchas de papel o metal recortado y calado, un sistema que se conoció como “método de la plantilla” y que resultaba ser defectuoso pues dejaba espacios sin imprimir en las uniones. Con los años, fue superado con la aparición de las mallas con seda (sericum), de donde deriva finalmente el nombre del arte: serigrafía. Esta última innovación dio lugar al desarrollo de nuevas técnicas, como el mejoramiento de pinturas, uso de la laca, y empleo del ulano.

Al comienzo del siglo XX, durante la Belle Époque, mientras las grandes potencias europeas alcanzaban su máxima influencia, cobró un nuevo auge el arte serigráfico, aunque fue recién al final del siglo pasado, en Estados Unidos, cuando fue patentado el proceso, al que se lo llamó: silk screen. Desde aquel entonces hasta hoy, existen más de cien procesos serigráficos diferentes, todos ellos a base de un bastidor con una malla de seda tensada (shablon) por donde pasa la pintura, empujada por una especie de espátula (racla).

Una vez tensada la seda al bastidor (shablon), se obtura con laca en las áreas por donde no pasará el color, como si fuese un negativo fotográfico. Por ende, se utilizan tantos shablones como colores integren la obra original.

Luego, se coloca sobre la seda del shablon la tinta que corresponderá a la primera pasada, la cual, al ser arrastrada a presión con la racla, pasará al papel (B.F.K. RIVES, 100% de algodón de 180 grs. y 210 gr., de origen francés) colocado debajo, coloreando el área libre que no fue obturada. El mismo proceso se repite con cada shablon según la cantidad de colores requeridos. Los cuidados en la precisión de las áreas donde se encuentra el color que se pretende estampar y la exactitud en la preparación del color que se está realizando, son de fundamental importancia. Así, de manera artesanal, se realiza la totalidad de las serigrafías que completen la tirada estipulada por el artista y la Casa Editora.

Cada serigrafía es un original único y exclusivo, firmado y numerado por el artista, por ello se identifica con una doble numeración: el número superior indica el ejemplar, y el inferior, la cantidad de ejemplares que completan esa tirada. Esa firma se la conoce como cociente.

Existen ciertas serigrafías que no poseen un cociente, pero llevan la inscripción PA (Prueba de artista) y que son, como su nombre lo indica, los ejemplares de prueba que fueron realizados durante el proceso creativo, antes de la edición final. Estos suelen ser muy buscados y valorados por los coleccionistas especializados.

Lo que la hace original es que no puede ser traducida a ninguna otra técnica y que el autor tuvo una participación directa y activa en su realización. Imprimiéndole su firma a cada una de las serigrafías que integran la tirada. A diferencia de una reproducción, la cual es una mera copia hecha mediante técnicas mecánicas (offset) y no artesanal, que forma parte de una edición ilimitada y que no conlleva ni la participación ni la firma del autor. Incluso, pueden estar hechas postmortem del artista.

Pintores famosos de la historia del arte han utilizado el medio serigráfico como forma de expresión para lograr efectos imposibles de alcanzar por otros medios. Goya fue el primer artista que hizo litografías originales, mientras que Rembrandt supo crear algunos de los grabados más famosos del mundo.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, los artistas europeos comenzaron a pensar y realizar sus obras valiéndose del proceso serigráfico, sin imaginar la envergadura que llegaría a adquirir esa forma de expresión en el arte occidental. Algunos años después, en la década del sesenta, los pintores POP y OP Art norteamericanos tomaron aquellas experiencias y posicionaron a la serigrafía como el boom del arte del siglo XX. En la actualidad, la serigrafía es el medio más empleado por los pintores contemporáneos para acercar sus obras a un número mayor de personas. Esta revolución artística trajo aparejada una amplia difusión de autenticas obras de arte, incluyendo a artistas de la talla de Picasso, Dalí, Miró, Vasarely, Hockney, Warhol y Lichtenstein, entre otros.